ENERGIA Y COMBUSTIBLES
Comisión Permanente
Of. Administrativa: Piso P01 Oficina 131
Secretario administrativo DRA. FERREIRO MARÍA CECILIA
Martes 17.00hs
Of. Administrativa: (054-11) 6075-2119 Internos 2119/18
ceycombust@hcdn.gob.ar
PROYECTO DE RESOLUCION
Expediente: 6564-D-2006
Fecha:02/11/2006
Publicado en: Trámite Parlamentario N° 165
Sumario: PEDIDO DE INFORMES AL PODER EJECUTIVO SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY 25670, DE PRESUPUESTOS MINIMOS PARA LA GESTION Y ELIMINACION DE LOS "PCB".
Solicitar al Poder Ejecutivo
para que a través de los Organismos que corresponda informe sobre la
aplicación de la Ley Nº 25670, sobre Presupuestos Mínimos para la
gestión y eliminación de los PCBs, en todo el territorio de la Nación.-
FUNDAMENTOS
Señor presidente:
Los PCBs con tóxicos para la piel, el
hígado, el sistema neurológico. La Organización Mundial de la Salud comprobó
además que la sustancia es cancerígena, produciendo en el ser humano, cáncer,
leucemia, tumores y lupus.
La sigla PCB
deriva del término en inglés “PolyChlorinated Biphenyls” que significa
Bifenilos Policlorados (ó Difenilos Policlorados, con la sigla DPC). Se la
usa en forma genérica la sigla en inglés - en casi todos los idiomas - no
sólo para los bifenilos sino también para otros compuestos
halogenados aromáticos relacionados con ellos, como por ejemplo los
Terfenilos Policlorados, Difenilos Policlorados, etc.
Los PCB son una clase de
compuestos químicos orgánicos clorados (organoclorados) de muy alta
estabilidad, no corrosivos y muy baja inflamabilidad, que se comenzaron a
elaborar por primera vez en 1929 a escala comercial.
Debido a estas características,
fueron ampliamente usados durante décadas en una amplio rango de
aplicaciones industriales, tales como aceites de corte, selladores, tintas, papel
carbónico, aditivos para pinturas, y en particular, refrigerantes y lubricantes en
equipos eléctricos cerrados, tales como transformadores y capacitores.
A partir de 1970 comenzó a ser
preocupante el impacto de los PCB en el ambiente, fundamentalmente por su
persistencia. Esto condujo a decidir un cambio de tecnología y el reemplazo
de este tipo de sustancias, a tal punto que ya en 1977 Estados Unidos de
América (uno de los mayores productores) prohibió su elaboración,
importación y muchas aplicaciones no eléctricas de PCB.
También en dicho país se
comenzó a regular estrictamente su uso, manipulación,
almacenamiento y disposición final para las aplicaciones eléctricas.
Similar actitud fue adoptada por otros países elaboradores de estas
sustancias, tales como Alemania, Japón, Inglaterra, Canadá, por
mencionar algunos. Se ha llegado a contaminar aire, agua y suelo
durante su fabricación, uso y disposición; a causa de derrames
accidentales y pérdidas durante su transporte; y por fugas o incendios
de equipos o productos que los contenían.
Aún hoy en día, pueden ser
emitidos al ambiente desde sitios de disposición de residuos peligrosos; por
disposición impropia o ilegal de residuos industriales y urbanos; por pérdidas
de transformadores eléctricos viejos conteniendo PCB; y durante la
combustión de algunos residuos en incineradores.
Como su decaimiento en el
ambiente es lento, pueden permanecer en él por largo tiempo. Los PCB
pueden viajar largas distancias en el aire en forma de pequeñas partículas,
producto en ocasiones de su quemado, y depositarse muy lejos de su lugar de
generación. Sólo una muy baja proporción se disuelve en agua, quedando la
mayor parte adsorbida a partículas orgánicas en suspensión y en el sedimento
del fondo. En el suelo, quedan fuertemente ligados a la materia orgánica.
En el agua los PCB son
ingeridos por pequeños organismos y peces, que a la vez constituyen alimento
para otros animales. Se acumulan en los tejidos grasos de peces y animales
marinos, alcanzando niveles miles de veces mayores de los existentes en el
agua, pudiendo llegar a través de la cadena alimentaria al hombre.
Una vez liberado al ambiente el
PCB es extremadamente persistente, no se degrada fácilmente y tiende a
perdurar por muchos años. Por otra parte los PCB, por su propiedad de
asimilarse a los lípidos ("lipofilicidad") y su baja degradabilidad, tienen
tendencia a bioconcentrarse a medida que avanzan en la cadena alimentaria;
por esta razón generalmente se acumulan en los tejidos grasos de animales y
humanos, permaneciendo en ellos con los consecuentes efectos
toxicológicos.
La mayor parte de
los efectos conocidos de los PCB en la salud humana, se relacionan
con altos niveles de exposición, tales como los ocupacionales o
exposiciones accidentales con ingesta de estas sustancias. Los efectos
adversos a la salud incluyen formas severas de acné (cloracné),
hiperpigmentación de uñas y piel, debilidad, espasmos musculares,
bronquitis crónica y una variedad de efectos neurológicos subjetivos.
Es importante destacar que estos efectos se han producido por
exposiciones a niveles mucho mayores que los que pueden encontrarse
en el ambiente.
La Agencia
Internacional de investigación de Cáncer (IARC, International Agency
for Research on Cancer), ha llegado a la conclusión de que existe una
probable relación entre exposiciones prolongadas a altos niveles de
PCB en ambientes laborales y un aumento de la incidencia de cáncer,
particularmente de hígado y riñón. Esta conclusión se basa en estudios
de humanos expuestos a PCB contaminados con dibenzofuranos
policlorados, que jugarían un rol importante en el desarrollo del cáncer.
La mencionada Agencia
Internacional para Investigación del Cáncer (IARC) considera al PCB
como probable carcinógeno en humanos (ASTDR 1997; IARC 1987).
Muchos de los datos de exposición de humanos provienen de
incidentes de contaminación de aceite comestible con PCB y de
exposiciones a PCB en trabajadores durante la fabricación PCB y
mantenimiento de equipos que los contienen.
Las mujeres que
estuvieron expuestas a niveles relativamente altos de PCB en los
lugares de trabajo o que ingirieron grandes cantidades de pescado
coantaminado con PCB tuvieron bebes con peso ligeramente inferior
que los de mujeres no expuestas. Los bebes nacidos de mujeres con
ingesta de pescado contaminado con PCB presentaron respuesta
anormal en ensayos de conducta infantil. Estas anormalidades
consistieron en problemas de destreza motriz y disminución de la
memoria a corto plazo que se mantuvieron por varios años.
Estudios adicionales
demostraron que habría alteración en el sistema inmunológico de chicos
nacidos y amamantados por mujeres expuestas a altos niveles de PCB. No hay
evidencia de efectos de nacimiento o de salud en niños mayores. La forma
más probable de contaminación en infantes es mediante la leche materna, y
por transferencia transplacental. No obstante ello se considera que los
beneficios de la alimentación con leche materna justifican el riesgo de la
exposición a PCB por esta vía.
Los bifenilos policlorados, o
PCB, fueron utilizados sin restricciones entre 1929 y 1978 en transformadores
y equipos eléctricos, debido a sus excelentes propiedades dieléctricas y
térmicas, que los constituyeron fluidos aislantes irremplazables. Pero hace
poco más de 20 años comenzaron a ser reemplazados en todo el mundo, tarea
que aún hoy no ha finalizado.
El Laboratorio Central de Servicios Analíticos, de la Facultad de Ingeniería
Química de la UNL, ha venido efectuando la caracterización de estos fluidos
con respecto a su contenido en PCBs muy tempranamente: en 1991 efectuó los
primeros trabajos, y es el primer laboratorio en la provincia de Santa Fe
autorizado por el ENRE en el 2000. Además, participó como laboratorio de
contralor de los trabajos de caracterización de la totalidad del parque de
transformadores de la Empresa Distribuidora de la Electricidad de Entre Ríos
(EDEERSA) en los años 2000 y 2001 y ha sido seleccionado por la Empresa
Provincial de Energía (EPE) para efectuar el chequeo de la situación de su
parque de transformadores, por lo que hasta el momento lleva caracterizados
más de mil equipos en toda la provincia.
"Los PCBs no son plaguicidas, pero conforman una familia de 209
compuestos (congéneres) cuya estructura molecular es muy similar", explica
el ingeniero Horacio Beldoménico, director del Laboratorio. Ambos grupos
son compuestos organoclorados (poseen uno o varios cloros en su
conformación molecular), los que les confiere gran estabilidad química.
Además son liposolubles, por lo que terminan acumulándose en las reservas
de grasa de los organismos; no se degradan en la naturaleza; se propagan con
el viento, escorrentía, y se distribuyen en la cadena alimentaria.
En mayo de 2001, una mayoría de países del mundo firmaron el Convenio de
Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, que prohibió la
utilización de diferentes sustancias tóxicas y propuso eliminar todas las
existencias de PCB del planeta para el año 2010. En la Argentina, el Plan
Nacional de Minimización y Eliminación de PCB y Material Contaminado,
llevado adelante por la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, fue el
primer intento por reemplazar y eliminar las existencias del tóxico.
Actualmente, se complementa con la ley 25.670, que dispone que las
entidades poseedoras de PCB deben elaborar antes de 2005 su propio
Programa de Eliminación o Descontaminación; y con la ley provincial 11.717-
decreto 1.844/02 y Res 046/03.
"Las directivas internacionales, nacionales y recientemente las provinciales
vigentes apuntan a acelerar el proceso de saber cuánto PCB existe aún en
circulación y extremar los cuidados para alcanzar su eliminación usando
métodos de disposición final seguros y con plazos determinados. El móvil
principal no tiene su origen en el nivel del riesgo directo que poseen los
transformadores urbanos para la población, sino en que cuanto antes se sepa
cuánto existe y se destruya como se debe, sin complicar más todavía la
situación ambiental", indicó Beldoménico.
Por todo lo acá expuesto, solicito
a mis pares la aprobación del presente Proyecto de Resolución
Firmantes
| Firmante | Distrito | Bloque |
|---|---|---|
| SARTORI, DIEGO HORACIO | MISIONES | FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ |
Giro a comisiones en Diputados
| Comisión |
|---|
| ENERGIA Y COMBUSTIBLES (Primera Competencia) |