El primero en exponer fue el presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA), Jorge Luis Feijóo, quien realizó una presentación con la caracterización del sector. En ese sentido, consideró “indispensable una nueva ley de biocombustibles, debido a que la que tenemos hoy nos tiene atados y frenados en materia de inversiones y de sustitución de naftas importadas”. Al respecto, manifestó su apoyo al proyecto de Patricia Bullrich, y otros senadores, porque “es resultado del diálogo con foco en el crecimiento, el consumidor, la transición energética y la competitividad”, afirmó.
También, mencionó dos proyectos, con trámite en la Cámara de Diputados, que -según su criterio- generarían amenazas debido a que buscan modificar la ley de Impuestos Internos (Ley N° 24.674), que encarecen el impuesto a las bebidas analcohólicas que usen azúcar y se los reduce a lo mínimo y elimina en caso que usen mosto de uva (jugo de fruta).
El gerente General de Ingenios de Tucumán, Martín Franzini, a su turno, explicó el negocio mundial del azúcar, quiénes son los principales jugadores y dónde está plantado Argentina en el mercado. “Estamos en un momento duro del mercado mundial”, enfatizó. Al referirse a los costos aseguró que “Argentina es muy competitiva como costo promedio en los últimos cinco años, es muy conveniente”.
Luego, Franzini hizo hincapié al mercado interno, afirmando que “somos un país de alto consumo con 36 kilos por habitante, siendo un promedio de la media para arriba, situándonos por debajo de Brasil y Estados Unidos, por ejemplo, que están en 42 y 50 kilos respectivamente, y muy por encima de China y países de África con consumos en torno a los 10 kilos”.
Para concluir su alocución, el gerente General de Ingenios de Tucumán especificó sobre los datos de exportación que “venimos de dos años seguidos en torno a las 600 mil toneladas. Y, tenemos proyectado un nuevo año del mismo valor”. Y, en referencia a la distribución de la industria, detalló que “el sector está tomando el perfil de 50% de mercado interno, 25% exportación y 25 % etanol”.
La directora Ejecutiva de la Compañía Azucarera Los Balcanes, Catalina Rocchia Ferro, destacó que “el sector azucarero ha sido el más resiliente de los últimos 250 años de historia argentina”. En otro orden, ponderó que dicha industria “aporta 50 mil puestos de trabajo en todo el Norte argentino”. Y, en esa misma línea, resaltó que “el efecto multiplicador que tiene una bolsa de azúcar es realmente inmenso”.
Al afirmar que “tenemos la posibilidad de tener soberanía energética por medio de los biocombustibles”, Rocchia Ferro subrayó que “en general, sustituye importaciones, ahorra divisas y, esto, genera un ahorro en términos de balanza comercial y mejor utilización de los recursos”. “Cuando el estado nacional y el sector privado se ponen medianamente de acuerdo las inversiones llegan”, puntualizó
El titular de Seaboard Energías Renovables y Alimentos, Juan José Sörös, habló de un producto que fue “marginal” durante mucho tiempo pero que ha tenido más relevancia en los últimos años que es la cogeneración de la generación eléctrica, que significa que de una misma fuente se producen dos tipos de energía: energía térmica y energía eléctrica. “La energía eléctrica producida a partir de la caña de azúcar tiene la ventaja de transformar un residuo agrícola en energía eléctrica generando beneficios ambientales, económicos y operativos”, valoró.
También, expusieron Hernán Salas, director Técnico de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, que lo hizo de forma virtual; y Arquímedes Carrizo, contador Público Nacional y Director General de Arquímedes Carrizo y Asociados.